
Casas modernas
Volúmenes limpios, ventanales y mezcla de concreto, madera y vidrio.

Diseñamos y remodelamos fachadas modernas, sencillas, ventiladas y de barrio. Ideas reales para su casa y un equipo que las construye con garantía.
La fachada es lo primero que se ve de una casa y también la parte que más sufre con la lluvia, el sol y la contaminación de Bogotá. Una buena remodelación de fachada mejora la imagen del inmueble, lo protege y aumenta su valor comercial.
Trabajamos en tres frentes: diseño personalizado, con propuestas de materiales y color pensadas para su casa; remodelación, con pañetes, enchapes, revestimientos, ventanería y puertas; y eficiencia, con soluciones que mejoran el aislamiento térmico y acústico.


Cada uso pide una solución distinta. Estas son algunas referencias de fachadas modernas por tipo de edificación.

Volúmenes limpios, ventanales y mezcla de concreto, madera y vidrio.

Fachadas que proyectan una imagen corporativa ordenada y profesional.

Revestimientos durables y fáciles de mantener en altura.

Vitrina, aviso e iluminación pensados para atraer clientes.

Materiales resistentes al uso intensivo y al clima.

Acabados cálidos que transmiten bienvenida desde la calle.

Fachadas que comunican la identidad gastronómica del lugar.

Unidad visual en todas las torres con mantenimiento programado.
Con una temperatura media cercana a 14 °C y lluvias frecuentes, Bogotá es un buen escenario para la fachada ventilada: el revestimiento exterior se ancla separado del muro y deja una cámara de aire que mantiene la pared seca, reduce el ruido y estabiliza la temperatura interior.

La cámara de aire reduce la ganancia y pérdida de calor del muro.

El agua lluvia escurre por el revestimiento y no llega al muro.

La doble capa amortigua el ruido de la calle.

Cerámica, piedra, fibrocemento, madera tecnológica o metal.

Sistemas anclados que resisten sol, lluvia y cambios de temperatura.

Piezas que se limpian con agua y se reemplazan de forma individual.

La ventilación evita la condensación y la aparición de moho.

Una fachada técnica y moderna aumenta el valor del inmueble.
Una fachada sencilla no es una fachada pobre. Con pocos materiales bien combinados, colores neutros y buena proporción se logra una apariencia elegante y atemporal, fácil de limpiar y económica de mantener.

Líneas rectas y pocos elementos bien resueltos.

Ventanas ubicadas para dar luz y ventilación a cada espacio.

Blanco, gris y beige que resaltan la puerta y las ventanas.

Concreto, madera, acero y vidrio de bajo mantenimiento.

Plantas de bajo mantenimiento que suavizan la fachada.

Apliques que resaltan la arquitectura y aportan seguridad.

Funciona en casas tradicionales y contemporáneas.

Ventanería y aislamiento que reducen pérdidas de energía.
En los lotes angostos de muchos barrios bogotanos, la fachada debe aprovechar la altura, la luz y cada centímetro del frente. Estas ideas ayudan a que una casa pequeña se vea más amplia y ordenada.

Proporciones que hacen ver la casa más amplia.

Tonos que reflejan la luz y agrandan visualmente el frente.

Más luz natural sin sacrificar privacidad.

Verde en la fachada sin ocupar espacio en el piso.

Materiales que no sobrecargan la estructura.

Espacio exterior útil aunque el lote sea pequeño.

Luces puntuales que destacan detalles de noche.

Cada fachada se ajusta al lote y al gusto de la familia.
La elegancia está en los detalles: un color de acento, un material noble en la entrada, buena iluminación y un poco de paisajismo transforman por completo una fachada de pocos metros.

Proporción y detalle por encima del tamaño.

Un color de acento en puerta o volumen principal.

Mucha luz natural y conexión con el exterior.

Detalles que aportan elegancia sin recargar.

Materiales de alta calidad que envejecen bien.

Materas y jardineras que enmarcan la entrada.

Luz cálida que realza texturas y volúmenes.

Porches y accesos cómodos en espacios reducidos.
Las casas de barrio tienen identidad propia: ladrillo, puertas de madera, rejas y antejardines. Renovarlas sin perder ese carácter es posible con reparaciones bien hechas y una paleta de color cálida.

Formas simples y cubiertas inclinadas que se integran al barrio.

Tonos tierra que transmiten calidez y familiaridad.

Puerta en madera sólida que da seguridad y carácter.

Control de luz y privacidad hacia la calle.

Vida y color en el frente de la casa.

Un lugar para recibir y protegerse de la lluvia.

Mejor drenaje y protección de la estructura.

Un acabado durable y muy bogotano.

Cocinas integrales a la medida con mesones, alacenas y redes nuevas.

Duchas a ras de piso, enchapes y división en vidrio templado.

Nuevas habitaciones, pisos adicionales y cubrimiento de patios.
Depende del área, la altura y el acabado: no cuesta lo mismo pintar que instalar una fachada ventilada. Después de la visita le entregamos una cotización por partidas.
Pintar o hacer mantenimiento no requiere licencia. Cambiar volumetría, vanos o materiales en algunos sectores sí, y en zonas de conservación hay restricciones adicionales.
Es un sistema de revestimiento anclado a una subestructura que deja una cámara de aire entre el muro y la pieza exterior, mejorando el aislamiento y la protección contra la humedad.
Recomendamos revisión anual y lavado con hidrofugado cada pocos años; la pintura suele renovarse cada cinco a siete años en Bogotá.